viernes, 23 de septiembre de 2016

Dante Quinterno - Claudio Tomassini Retratos











































Dante Raúl Quinterno (1909-2003), fundador del primer sindicato argentino de distribución de historietas, nació con un prodigioso don para el trazo caricaturesco. Al respecto, contó, en 1932, a la revista Mundo Argentino: "Primero ensuciaba con grafito cuanta superficie pulida se presentara a mi vista. Después, en los recreos de la (escuela) primaria, garabateaba retratos de próceres argentinos en los pizarrones". Fue el creador de numerosos personajes, y aquí veremos a varios de ellos.

Manolo Quaranta: 
Su primer personaje propio, del año 1925, para la revista "La Novela Semanal". En las tiras, el personaje trataba de ganar dinero de cualquier manera, sin trabajar 
Don Gil Contento (imagen de la derecha): 
Personaje publicado a partir del 24 de Agosto de 1927 en el diario "Crítica", era un "porteño" que "veía todo bien", y quería convertirse en miembro de la alta aristocracia de la Buenos Aires de los años '20. Durante el primer año, la tira de "Gilito" fue pródiga en pasos clásicos de la comedia de enredos. 
MANOLO QUARANTA
Isidoro Batacazo: 
Publicado en las páginas de hípica del diario "El Mundo" en el año 1931, eran las desventuras de un tímido oficinista aficionado a las carreras de caballos 
Don Fermín: 
Creado en 1926 para el diario "El Mundo", con el tiempo cambiaría de nombre y se convertiría en Don Fierro (imagen de la derecha). Era un hombre tirano en su hogar que al llegar a la oficina se convertía en un empleado obsecuente, eternamente mortificado por su diminuto (y despótico) jefe (ver tira). Otros personajes secundarios, pero también importantes en las historietas, eran su esposa (Sara), su suegra (doña Encarnación), su hija (Pocha), su hijo menor (Palito), su cocinera (la negra Timotea) y su inquilino (el vago Constantino). 
DON FIERRO
Pepe torpedo: 
El personaje, aparecido en Diciembre de 1930 en la "página de autos" del diario "La Razón", no hablaba dos palabras sin endilgar un término automovilístico. Aparecía firmado por "Escape libre"
Julián de Montepío (imagen de la derecha): 
Era definido como un “vivillo porteño y playboy, con aires de millonario industrial y comercial", que vivía historias vinculadas con la timba, las mujeres, y la noche de Buenos Aires. Trataba de evitar pagarles a sus acreedores. Estaba acompañado por su novia (Lolita) y por su valet (el negrito Cocoa). Como era amigo del adinerado "Tito Meñique", esto le facilitaba el acceso a las grandes reuniones sociales y a las mujeres de fortuna que accedían a las mismas. Se relacionaba, pues, con la aristocracia de la época. La tira se desarrolló a partir del 15 de Diciembre de 1928, y por unos años, en la última página del diario La Razón. 

Patoruzú: 
Era el año 1928 cuando se "asomó" a las páginas de un diario el cacique Tehuelche Patoruzú (imagen de la derecha), quien se asentó, tomando su aspecto definitivo, por el año 1935. Un año después se mudó para siempre a la revista que lleva su nombre. Patoruzú es un cacique indio de la Patagonia argentina, y dueño de una enorme estancia en esa zona, que llegó a Buenos Aires dispuesto a hacer el bien y cargado de pepitas de oro. Varias generaciones de argentinos han acompañado al valeroso cacique en sus aventuras, y aún lo hacen. Se sabe que éste superhéroe indígena fue fuente de inspiración de importantes historietistas internacionales, como René Gosciny. Posteriormente, en 1945, llegaría la versión infantil del héroe, o sea Patoruzito. 
PATORUZÚ
Isidoro Cañones: 
Por un lado es presentado como la contraparte de su ahijado, el cacique Patoruzú, y por el otro, cuando vive sus propias aventuras, como un "Playboy". Su vida está controlada y organizada, según el caso, por el poder económico de Patoruzú o por el de su tío (el Coronel Cañones), aunque también, en algunas ocaciones, por los "mandos militares" de este último. Siendo una supuesta caricatura del argentino medio, Isidoro (imagen de la derecha) es vago, interesado, inteligente, aficionado a la vida fácil, simpático y vividor. Más tarde llegaría su versión infantil: Isidorito. 
ISIDORO
Otros personajes de Dante Quinterno: 
Con el éxito popular, el mundo "patoruziano" creció con la incorporación de emblemáticos personajes secundarios, como la Chacha (nodriza de Patoruzú), Upa y Patora (hermanos de Patoruzú), Ñancul (fiel capataz de la estancia de Patoruzú), el caballo Pampero, y muchos otros. Lo mismo pasaría con el entorno de Isidoro, donde aparecerían nuevos personajes, como por ejemplo el Coronel Cañones.
EL ORIGEN DE LOS PERSONAJES (texto basado en una nota del diario Clarín)
El trazo muestra a un indio de nariz larga y cuerpo grande, inflado y levemente encorvado, al que cubre un poncho raído con un parche en la espalda. No lleva pluma y sus pantalones caen apenas unos centímetros por debajo de sus rodillas. Camina en ojotas, con aire abatido. Como sorprendido por un chistido del dibujante, mira hacia atrás: "Mañana debuta el indio...", dice el anuncio que acompaña al dibujo en el diario Crítica (click en la imagen de la derecha). Mañana es 19 de octubre de 1928. Ni un solo elemento de esa primera imagen delata que ese indio nacido como Curugua-Cungüaguigua vaya a atravesar sucesivas generaciones de argentinos hasta convertirse en un superhéroe autóctono, un icono más que un personaje, sinónimo de generosidad, riqueza y nobleza, virtudes que alguna ideología considera constituyentes de la argentinidad.
DEBUT
PATORUZU
Curugua-Cungüaguigua, “joven indio, último vástago de los ‘tehuelches gigantes’ que habitaban la Patagonia”, había nacido como protegido de Don Gil Contento, protagonista de la historieta homónima que Dante Quinterno empezó a publicar en Crítica en 1927. El indio había quedado huérfano por "la muerte de su tutor y patrón" y Don Gil se ve obligado a adoptarlo. Por suerte para los lectores, en el primer cuadro del día del debut (click aquí), Quinterno le hace decir a Don Gil: "Por fin llegaste Patoruzú, te bautizo con ese nombre porque el tuyo me descoyunta las mandíbulas". En su libro Releyendo Patoruzú, Susana Muzio señala que fue Muzio Sáenz Peña quien advirtió que "con ese nombre no va a ningún lado". Entendió que debía ser un nombre "criollo, pegadizo, como la pasta de Oruzu". Esa pasta era una suerte de golosina muy popular.
La tira desapareció el mismo día del debut, nadie sabe por qué. De todos modos en esa aparición única se desgrana el conflicto que nunca dejará la tira, la lucha entre el ingenuo ("un poco lelo", lo califica Muzio) y el aprovechador, entre lo noble y lo perverso, entre el Bien y el Mal. En los 17 cuadros iniciáticos el indio patagónico recibe lecciones de civilización. Su tutor le enseña cómo se enciende la luz eléctrica, le explica que en Buenos Aires "la sopa se toma con cuchara y abundan los taxis-colectivos". Aparece también el primer antecedente de las avivadas que caracterizarán a su padrino Isidoro Cañones (imagen de la derecha), ya que Don Gil, de quien se espera que lo guíe y proteja, intenta robarle unas bolsas con pepitas de oro con el argumento de que "no sirven para nada". Al final de la tira, el tutor reflexiona "Que injusto es el mundo ¡Tanto oro en manos de un indio tan bruto!".
ISIDORO CAÑONES
JULIAN DE MONTEPIO
Patoruzú reaparecerá dos meses después en la tira Don Julián de Montepío (izquierda), publicada por Quinterno en La Razón. Es parte de la herencia millonaria que un tío de la Patagonia le deja a Julián, porteño prototípico, de pose altanera y sobradora. Con el paso del tiempo Quinterno vuelve a contar el origen de Patoruzú, y lo ubica, en la aventura “El águila de oro”, como descendiente de faraones egipcios (dinastía de los Patoruzek), y por lo tanto no lo hace descendiente de los nativos de estas tierras del Sur. Igualmente, nunca quedó debidamente aclarada la notable contradicción de un indio terrateniente en la zona patagónica donde las matanzas de indios fueron moneda corriente durante la conquista del desierto.
Quinterno fue definiendo el carácter de Patoruzú: irascible, incorruptible, sus poderes devienen tanto de ciertas propiedades de las bestias (como un gran olfato, que utiliza como un animal de caza), de un factor natural (lo hereditario y las bondades de los baños termales) y de lo mágico, lo fantástico, propio de la convención literaria (por ejemplo puede provocar tornados con su soplido, puede tirar un centro y a la vez cabecear, etc.).
El indio que inventó un argot ("huija" y "canejo" fueron sus expresiones de alegría y desaprobación) fue un fenómeno de masas durante décadas. Con revista propia desde 1936, en los 40 y los 50, las revistas de Patoruzú llegaron a vender 400.000 ejemplares. Además, para muchas familias el "Libro de Oro" estuvo asociado (como la sidra y el pan dulce) a las fiestas de fin de año. Los personajes que fueron naciendo (el coronel Cañones, Upa, Patora, Ñancul, Pampero, y, por supuesto, desde el año 1945, Patoruzito) se fueron instalando, a veces como sobrenombres molestos, otras como sinónimo de calidad (¿quien no ha visto, acaso, casas de empanadas llamadas "La Chacha"?).

Jorge Luis Borges - Claudio Tomassini Retratos





Francisco Solano Lopez - Claudio Tomassini Retratos










































Nació en Buenos Aires en 1928 y dibuja profesionalmente desde 1953, cuando ingresó a la editorial Columba. Poco más tarde pasó a la editorial Abril, donde labra una reputación como dibujante de aventuras y conoce al guionista Héctor Oesterheld, con quien realiza Uma-Uma y Bull Rocket. En 1957, Oesterheld se decide a fundar su propia editorial y convoca a Solano López a publicar en sus revistas Hora Cero y Frontera. Allí, la dupla da vida a Rolo el Marciano Adoptivo, Amapola Negra, Joe Zonda, Rul de la Luna y al más glorioso personaje de la historieta argentina: El Eternauta. Pero al término de esta saga, Solano comienza a colaborar con la editorial inglesa Fleetway y su volúmen de producción le impide seguir publicando en las revistas nacionales, e incluso se radica en Europa entre 1 963 y 1968. A su regreso, vuelve a publicar en Columba y en 1976, acepta la propuesta de Ediciones Record para reunirse con Oesterheld y crear una segunda parte de El Eternauta. Ese mismo año inicia junto a Ricardo Barreiro la saga de Slot Barr, pero el clima político -enrarecido por la sangrienta lucha entre la guerrilla de izquierda y la dictadura militar- fuerza a Solano a emigrar a España.
Allí termina Slot Barr y crea junto a su hijo Gabriel la saga de Ana y las Historias Tristes.
Posteriormente, junto a Carlos Sampayo, da vida a Evaristo, un gran policial ambientado en la Buenos Aires de los '50.
En 1984, Solano se traslada a Río de Janeiro, desde donde inicia una larga serie de colaboraciones con editoriales de los EEUU (Dark Horse, Fantagraphics, etc.) y continúa su producción junto a Barreiro. De este período datan Ministerio, El Instituto y El Televisor, entre otras.
De regreso a Buenos Aires desde 1995, Solano López continúa trabajando para los EEUU, incursiona en el género erótico con enorme éxito en toda Europa y retorna, a partir de 1997, la saga del inolvidable Eternauta. Actualmente publica una plancha semanal de su más reciente creación, Los Internautas, en el Suplemento Informática del diario Clarín (que finalizó recientemente). 

QUINO - Claudio Tomassini Retratos











































QUINO, Joaquín Salvador LavadoTejón, nace en la región andina de Mendoza (Argentina) el 17 de julio de 1932, aunque en los registros oficiales, es anotado el 17 de agosto. Desde su nacimiento fue nombrado Quino para distinguirlo de su tío Joaquín Tejón, apreciado pintor y diseñador gráfico, con el que, a los tres años de edad, descubrió su vocación.

A los trece años se matriculó en la Escuela de Bellas Artes, pero en 1949 “Cansado de dibujar ánforas y yesos”, la abandona y piensa en una sola profesión posible: dibujante de historieta y humor.

Determinado firmemente a lograr sus objetivos, a la edad de dieciocho años se trasladó a Buenos Aires en busca de un editor dispuesto a publicar sus dibujos, pero pasaría tres años de penurias económicas antes de ver su sueño hecho realidad.“El día que publiqué mi primera página – dijo recordando su debut en el semanario Esto es, de Buenos Aires – pasé el momento más feliz de mi vida”. Fue en 1954. Desde entonces y hasta la fecha sus dibujos de humor se vienen publicando ininterrumpidamente en infinidad de diarios y revistas de América Latina y Europa.

Con la popularidad mejora su situación económica, y en 1960 tiene la oportunidad de coronar otro sueño: casarse con Alicia Colombo, nieta de inmigrantes italianos y con un título en química.

En 1963 aparece su primer libro de humor, “Mundo Quino”, una recopilación de dibujos de humor gráfico mudo con prólogo de Miguel Brascó. El mismo Brascó lo presenta a Agens Publicidad, que buscaba a un dibujante para que creara una historieta «mezcla de Blondie y Peanuts» para publicitar el lanzamiento de una línea de productos electrodomésticos llamados Mansfield, razón por la que el nombre de algunos de los personajes debían comenzar con la letra M, de ahí Mafalda. Agens no hace su campaña, pero Quino se queda con unas pocas tiras que le serían útiles unos meses después, cuando diera vida al personaje que lo haría famoso.

Mafalda, la chica de pelo negro que odia la sopa y está en contradicción con los adultos, se publicó por primera vez el 29 de septiembre 1964 en el semanario Primera Plana de Buenos Aires. El 9 de marzo 1965, con el paso de las tiras cómicas al periódico El Mundo (en el que Quino publicará seis tiras por semana), se inicia el imparable éxito del personaje, que cruza las fronteras nacionales para conquistar América del Sur y luego se extiende a Europa, ganando una posición de liderazgo en el imaginario colectivo.

Jorge Álvarez Editor publica el primer libro de Mafalda que reúne las primeras tiras en orden de publicación, tal como se hará en los siguientes. Sale en Argentina para Navidad y en dos días se agota su tirada de 5.000 ejemplares.

En Italia, se edita en1969 el primer libro, “Mafalda la Contestataria”, con la presentación de Umberto Eco, director de la colección.

El gran éxito y fama internacional no impedirán que Quino, el 25 de junio 1973, tome una decisión para algunos desconcertante: no dibujar más tiras de Mafalda, pues ya no siente la necesidad de utilizar la estructura expresiva de las tiras en secuencia. Sin embargo, el interés por Mafalda se ha mantenido inalterado, de hecho, sus libros continúan reimprimiéndose y sigue siendo elegida para acompañardiversas campañas sociales (UNICEF, la Cruz Roja Española, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Argentina). En adelante Quino continuará publicando semanalmente sus tan conocidas páginas de humor que han ido agrupándose en la colección de sus libros de Humor.

En 1984, invitado para integrar el jurado del Festival de Cine Latinoamericano de La Habana, viaja a Cuba, donde comienza su amistad con el director de cine de animación Juan Padrón y firma un contrato con el ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos) para la realización de cortometrajes con sus páginas de humor. La serie se llama Quinoscopios, dirigidos por Juan Padrón sobre dibujos e ideas de Quino.

En 1993 la empresa española D.G. Producciones S. A., en coproducción con Televisiones Españolas produce 104 episodios de Mafalda en dibujos animados de 1 minuto de duración dirigidos por Juan Padrón en el ICAIC. Las caricaturasfueron difundidasen Italiapor la RAI2 y en Argentina en dos oportunidades: primero por el antiguo canal 11 y varios años después por canal Encuentro. 

jueves, 22 de septiembre de 2016

Caloi - Claudio Tomassini Retratos












































Caloi es el seudónimo con el cual el historietista y dibujante argentino Carlos Loiseau se desempeñó profesionalmente desde mediados de la década del sesenta del siglo pasado y hasta el último día de su vida, acaecido recientemente, el 8 de mayo de 2012.
Caloi nació en la provincia argentina de Salta, un 9 de noviembre del año 1948 y todavía no había cumplido los veinte años cuando comenzó a llenar el universo del humor gráfico argentino con sus historietas y personajes tan particulares. Los primeros trabajos profesionales los realizó en la revista Tía Vicenta y en la revista Análisis.
A partir del año 1968 comenzó su relación profesional con uno de los diarios más importantes de Argentina, el diario Clarín, con el cual mantendría la relación laboral hasta el último día de su vida. Y sería precisamente en él que se publicaría su tira diaria Clemente y Bartolo.
También, dentro del humor gráfico, colaboró para la popular revista deportiva El Gráfico.
Sin lugar a dudas, su creación más famosa ha sido la de Clemente, un personaje que vio la luz en el año 1973, un ser bastante particular, sin alas, sin brazos y con su cuerpo cubierto de rayas negras que contrastan con el color amarillo del mismo. Con el correr de los años y de las historias, Clemente, comenzó a representar la idiosincrasia del hombre argentino; crítico de la realidad y del fútbol, una de las grandes pasiones argentinas, Clemente, supo meterse y ganarse la mayoría de los corazones argentinos como consecuencia de justamente esa exacta representación del ser nacional. Además de en el diario, Clemente tuvo un exitoso paso por la televisión durante la década del ochenta.
En la década del noventa, Caloi, vuelve a incursionar en la televisión argentina, aunque esta vez con su nombre propio, a través del programa Caloi en su tinta, un envío destinado especialmente a la difusión del cine de animación. Se emitió varios años por el canal estatal y también por el canal A de cable.
Asimismo, Caloi, intervino en diferentes campañas publicitarias de reconocidas marcas como ser: Parliament, Terrabusi, Quilmes, Molinos, YPF, entre otras.
Por su aporte a la cultura argentina, Caloi fue distinguido por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires como Personalidad Destacada de la Cultura y su personaje Clemente declarado patrimonio cultural de la ciudad, cuando corría el año 2004.
Caloi falleció a causa de un cáncer de colon el 8 de mayo del año 2012.



miércoles, 21 de septiembre de 2016

Maria Callas - Claudio Tomassini Retratos




Ray Collins - Claudio Tomassini Retratos










































Eugenio Juan Zappietro, más conocido como Ray Collins, es un policía y escritor argentino (Buenos Aires, 28 de noviembre de 1936). Dirige el Museo Policial de su ciudad natal
De profesión policía, Eugenio Zappietro comenzó su carrera como guionista a los 23 años, animado por Julio Aníbal Portas, de Editorial Abril, quien le sugirió que usase un seudónimo estadounidense.

Hugo Pratt le encargó su primera serie policial, Precinto 56, que dibujó José Muñoz.

En 1967 fue finalista en el Premio Planeta de España con su novela Tiempo de morir.

A partir de 1979, continuó Dennis Martin con dibujos de Lito Fernández.

Para la revista "Tit-Bits", creó la serie Los Vikingos con Arturo del Castillo en 1975.

http://www.tebeosfera.com/1/Documento/Articulo/Guionistas/Ray/Collins.htm


https://www.youtube.com/watch?v=uTTFC2XimIc 

Lucho Olivera - Claudio Tomassini Retratos










































Ricardo Luis Olivera (Corrientes, 25 de mayo de 1942; Buenos Aires, 11 de noviembre de 2005), mejor conocido como Lucho Olivera, fue un historietista argentino. Dibujó numerosas series para la Editorial Columba, entre ellas Nippur de Lagash, uno de los personajes estrella de la compañía. 
Olivera nació en Corrientes (Capital), donde estudió dibujo y pintura con Rubén Vispo. A los 20 años dejó la ciudad para trasladarse a Buenos Aires, donde publicaría sus primeros dibujos en Vea y Lea y Leoplán mientras estudiaba en la Escuela Panamericana de Arte con Hugo Pratt y Alberto Breccia; su estilo cargado y detallista, influido por Breccia pero también reminiscente de la obra de John Buscema o Frank Frazetta, atrajo la atención de la editorial de Héctor Germán Oesterheld, para cuyas revistas Frontera y Hora Cero ilustraría varias portadas en los años siguientes. Pronto se sumaría también al equipo de Misterix, donde en 1964 publicaría la primera obra con guion propio, Legión Extranjera.
El salto a la fama vendría, sin embargo, con su colaboración en las revistas de la Editorial Columba, en cuya publicación principal, D'Artagnan, aparecería por primera vez en 1967 Nippur de Lagash; centrada en las aventuras de un hosco exiliado sumerio, la historieta, basada libremente en el canon mitológico mesopotámico fue el resultado de su amistad con el (en ese momento) novel guionista paraguayo Robin Wood, con quien Olivera compartía su afición a la sumerología, y que aportaría densidad narrativa a la historieta, incorporando material histórico e imprimiéndole una característica continuidad a las historias[cita requerida]. Resultó un éxito rotundo desde los primeros números, aparecidos en mayo; los primeros siete episodios fueron historias unitarias, narrando el exilio de Nippur de su ciudad natal y la adopción de una vida de aventurero errante. A partir de 1972 Nippur apareció en formato de comic-book independiente; Olivera y Wood exploran en él la juventud del personaje e historias amorosas, mientras que el dibujante Sergio Mulko, admirador de Olivera, relevó a éste en las páginas para D'Artagnan. Del comic-book aparecerían 27 números; al fin de éste, Olivera volvió a alternar con Mulko en el dibujo para D'Artagnan. Mientras tanto, y desde junio de 1969, había comenzado a dibujar con guion propia una historieta sobre Gilgamesh el inmortal, en la que trasladaba al héroe sumerio a un entorno de ciencia ficción posapocalíptica. El guion, de mayor fantasía y ambigüedad moral que el de Nippur, permitió a Olivera desarrollar un estilo atípicamente tenebrista.
En los años siguientes, y tras el retiro de José Luis Salinas, dibujaría los guiones de Alfredo Julio Grassi para Dick el artillero, una serie de tema deportivo sindicada en el King Features Syndicate y publicada internacionalmente en varios periódicos. Nippur quedaría en manos de otros dibujantes, en especial Ricardo Villagrán. Para Ediciones Record desarrollaría historias de ciencia ficción (Galaxia Cero, Yo Ciborg, Planeta Rojo) y aventura heroica (Ronar), en las que el uso de la sombra volvería a ser protagónico, dándoles un tinte de film noir atípico en el género. Para un periódico rionegrino dibujó y guionó a finales de la década del '90 Pepe Moreno, las aventuras de un paleontólogo preocupado por las depredaciones del patrimonio arqueológico nacional.
Aficionado de siempre a la pintura, produjo muchas telas en sus últimos años. Enfermo de cáncer, trabajó hasta poco antes de su muerte, acaecida en Buenos Aires el 11 de noviembre de 2005.

1966- Aquí la retirada Robin Wood D'artagnan 135-
05/1967- Nippur de Lagash Robin Wood D'artagnan 151-, Nippur Magnum
1967-1978 Dennis Martin Robin Wood D'artagnan 157-
1969- Gilgamesh Lucho Olivera D'artagnan
12/1989-07/1994 Gwendolyn 3-19-4 Ricardo Ferrari Anuario Nippur Magnum 23-Nippur Magnum 118

lunes, 19 de septiembre de 2016

domingo, 18 de septiembre de 2016

Luis Eduardo Aute - Claudio Tomassini Retratos





'LA BELLEZA'
Enemigo de la guerra
y su reverso, la medalla
no propuse otra batalla 
que librar al corazón
de ponerse cuerpo a tierra
bajo el paso de una historia
que iba a alzar hasta la gloria
el poder de la razón
y ahora que ya no hay trincheras
el combate es la escalera
y el que trepe a lo mas alto
pondrá a salvo su cabeza
Aunque se hunda en el asfalto
la belleza...
Míralos, como reptiles,
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa
maquillajes de ocasión;
siguen todos los raíles
que conduzcan a la cumbre,
locos por que nos deslumbre
su parásita ambición.
Antes iban de profetas
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
mas que nausea dan tristeza,
no rozaron ni un instante
la belleza...
Y me hablaron de futuros
fraternales, solidarios,
donde todo lo falsario
acabaría en el pilón.
Y ahora que se cae el muro
ya no somos tan iguales,
tanto vendes, tanto vales,
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de encontrar en tu mirada
la belleza…

viernes, 16 de septiembre de 2016