martes, 26 de julio de 2016

Gary Webb - QUIEREN MATAR AL MENSAJERO - Claudio Tomassini Retratos










































Gary Webb (31 de agosto de 1955 – 10 de diciembre de 2004) fue un periodista estadounidense que evidenció conexiones de la CIA en el mundo de la droga, revelando al mundo cómo los barrios negros del país fueron inundados de crack en medio de un tráfico destinado a abastecer de dinero y armas a la CIA. También denunció a Luis Posada Carriles y a sus cómplices cubanoamericanos involucrados en este criminal negocio. Todo esto está condensado en su libro Dark Alliance: The Book.

lunes, 25 de julio de 2016

Tita Merello









































Laura Ana Merello, más conocida como Tita Merello (Buenos Aires, 11 de octubre de 19042 – Ib., 24 de diciembre de 2002), fue una actriz y cantante argentina de tango y milonga.
Nacida en un conventillo de San Telmo, inició su carrera artística en el teatro como una cancionista de bajo nivel. Fue una de las primeras cantantes de tango surgidas en la década de 1920 que crearon la modalidad vocal femenina en el rubro. Adquirió popularidad principalmente por sus interpretaciones de «Se dice de mí» y «La milonga y yo».

domingo, 24 de julio de 2016

Nikola Tesla - Claudio Tomassini Retratos












































(Smiljan, actual Croacia, 1856 - Nueva York, 1943) Físico estadounidense de origen serbio. Estudió en las universidades de Graz (Austria) y Praga. Después de haber trabajado en varias industrias eléctricas en París y en Budapest, se trasladó a Estados Unidos (1884), donde trabajó a las órdenes de Thomas A. Edison, entonces partidario de la corriente eléctrica continua.

Las incesantes disputas con Edison forzaron su abandono de la compañía y su asociación con G. Westinghouse, quien compró las patentes de su motor y de un transformador que facilitaba la distribución de este tipo de corriente hacia los usuarios finales. Ambos ganaron la batalla de la distribución de la energía, pues el transporte de corriente alterna es más barato y sencillo que el de continua. En 1893 su sistema fue adoptado por la central hidroeléctrica situada en las cataratas del Niágara.

Tesla fundó en Nueva York un laboratorio de investigaciones electrotécnicas, donde descubrió el principio del campo magnético rotatorio y los sistemas polifásicos de corriente alterna. Creó el primer motor eléctrico de inducción de corriente alterna y otros muchos ingenios eléctricos como el llamado montaje Tesla, un transformador de radiofrecuencia en el que primario y secundario están sintonizados, de utilidad a la hora de preseleccionar la entrada de un receptor radioeléctrico. Predijo la posibilidad de realizar comunicaciones inalámbricas con antelación a los estudios llevados a cabo por Marconi, y en su honor se denomina tesla a la unidad de medida de la intensidad del flujo magnético en el sistema internacional.
Sus invenciones y patentes se sucedieron con cierta rapidez. En 1887, y como consecuencia del descubrimiento llevado a cabo por John Hopkinson en 1880, según el cual tres corrientes alternas y desfasadas entre sí pueden ser trasladadas de manera más sencilla que una corriente alterna normal, Tesla inventó el motor de inducción de corriente trifásica.
En ese motor las tres fases actúan sobre el inducido de forma que se logra que éste gire al generarse un campo magnético rotatorio. No obstante, el rotor se movía con un cierto retraso respecto a la frecuencia de la corriente. Basándose en este invento, el sueco Ernst Danielson inventó en 1902 el motor sincrónico, en el que sustituyó el material del inducido, que no era magnético, por un imán permanente o electroimán, lo que le permitió conseguir un motor que rotaba con un número de revoluciones por minuto igual a las de la frecuencia de la corriente.
En 1891 Tesla inventó la bobina que lleva su nombre, que consiste en un trasformador que consta de un núcleo de aire y con espirales primaria y secundaria en resonancia paralela. Con esta bobina fue capaz de crear un campo de alta tensión y alta frecuencia. Dos años después descubrió el fenómeno de carácter ondulatorio denominado "luz de Tesla" en las corrientes alternas de alta tensión y alta frecuencia; mediante el estudio de estas corrientes, observó que las lámparas de incandescencia de un único polo emiten luz cuando se las aproxima a un conductor por el que pasa corriente eléctrica, y que los tubos de vidrio vacíos brillan aunque carezcan de electrodo si se les conecta por uno de sus extremos y se aproxima el otro a un conductor por el que fluye corriente de alta frecuencia. También se percató de que el cuerpo humano es capaz de conducir estas corrientes de alta frecuencia sin experimentar daño alguno.

sábado, 23 de julio de 2016

Alberto Bono





Niní Marshall - Claudio Tomassini Retratos










































Actriz argentina 

Nacida en el barrio porteño de San Telmo el 3 de junio de 1903 con el nombre de Marina Esther Traverso, formada culturalmente en la escuela pública (se recibe en el Liceo NRO.1 de Señoritas).
Niní descubre el mundo del espéctaculo en la revista femenina La Novela Semanal, donde redacta una serie de "Alfilerazos" o críticas mordaces a artistas del medio porteño, acompañados de caricaturas hábilmente dibujadas por ella misma.
En 1937 comienza a trabajar en un programa femenino de Radio El Mundo (El chalet de Pipita). Es aquí donde comienza a elaborar sus personajes: en principio redacta avisos publicitarios leídos al aire con la voz de la mucama gallega Francisca;luego elabora, a partir de este personaje su memorable Cándida.
Empezaba a reflejar, como ninguna, un vasto fresco de mujeres y con ellas, cada estrato de la sociedad argentina.
Niní llega al cine en 1938 (Mujeres que trabajan) de la mano de Catita y bajo la dirección artesanal de un director olvidado: Manuel Romero.
A pesar de que en Mis Memorias (1985) afirma que "nunca entendí nada de política", es prohibida en radio en 1942 "por mal uso del idioma".
Célebre en América latina, a Niní no le resultó difícil continuar su carrera, primero en México y luego en Cuba, presentando una galería de personajes, aún los extranjeros -Cándida, doña Pola la judía o Frida la alemana- que perdían su potencia primitiva lejos del contexto social argentino.
A la caída de Perón, vuelve a la radio argentina con un personaje que es la caricatura de las vecinas de Barrio Norte: Mónica Bedoya Hueyo de Picos Pardos Sunsuet Crostonne. Ella misma la califica como "la venganza de las Catitas". Con su clasificación del mundo en lo "divertido" y lo "opio",Mónica es el personaje surrealista de la gran Niní.
En los años 50, la TV. impulsó un cambio de gustos.Su humor "inocente" no encuentra allí lugar. Su verdadero testamento artístico Y se nos fue redepente, se estrena en el café concert en 1973.
Allí revela la necrofilia y la hipocresía de las diversas clases sociales y se la puede relacionar con dos escritoras de la época: Silvina Ocampo y Griselda Gambaro, con un tono paródico y también patético. Cándida, Catita o Belarmina son caras de una misma realidad; la cómica-escritora que fue Niní utilizó el humor para salvarse y para salvarnos de la mediocridad y del tedio.
Desde el día de su desaparición física (un mero detalle que se produce en 1996) podemos decir con el tango: "No habrá ninguna igual, no habrá ninguna".
LIC. HORACIO EDUARDO RUIZ 

F.A.D.U.- FILOSOFIA Y LETRAS- U.B.A

viernes, 22 de julio de 2016

Luis Sandrini - Claudio Tomassini Retratos












































Luis Sandrini (Buenos Aires, 22 de febrero de 1905 - Buenos Aires, 5 de julio de 1980) fue uno de los actores cómicos populares argentinos más respetados y queridos por el público y la crítica. Estuvo casado con una de por ahi y después, en segundas nupcias, con la actriz Malvina Pastorino.Nació en el barrio de Caballito, y era hijo de inmigrantes genoveses. Su padre era un actor teatral, y Luis empezó a trabajar en un circo junto a sus padres, como payaso. En los años treinta entró en la compañía teatral de Enrique Muiño y Elías Alippi, donde conoció a su primera esposa, la actriz Chela Cordero. Debutó en el cine en 1933 actuando en la primera película sonora argentina ¡Tango! (dirigida por Luis José Moglia Barth) en la cual trabajaban, un grande del teatro de revistas como Pepe Arias y las estrellas del tango Libertad Lamarque, Azucena Maizani y Tita Merello, con quien tuvo un romance cuando filmaron la película Juan Tenorio. También se lució en la radio, donde hizo Felipe, que fue el prototipo del porteño bonachón, creación de Miguel Coronatto Paz, que tuvo tanto éxito que años más tarde fue llevado a la televisión en Canal 13, donde compartió pantalla con otros grandes cómicos como Tato Bores, Alberto Olmedo, Pepe Biondi, José Marrone, Carlos Balá, Dringue Farías y Juan Carlos Altavista, entre otros.

En el teatro hizo Cuando los duendes cazan perdices, luego llevada al cine, y, detrás de bastidores, quedó asombrado por la belleza de la joven actriz Malvina Pastorino con la cual se casó. Este éxito rotundo hizo que se convirtiera en la figura popular más representativa de la época de oro del cine argentino; que luego se afianzó con la película que inauguró la «serie de hoteles alojamiento de los años sesenta», que fue La cigarra no es un bicho, de Daniel Tinayre.
Sus últimas apariciones fueron en películas familiares costumbristas de Enrique Carreras. Falleció cuando rodaba la película ¡Qué linda es mi familia!, de Palito Ortega, donde trabajó junto a otra grande del espectáculo, Niní Marshall. 
Luis Sandrini supo conquistar el corazón no solo de las personas de su país sino también del resto del mundo hispano debido a las grandes caracterizaciones de sus personajes, por los que las películas en que este gran cómico actuó son conocidas por todos como las películas de Sandrini, sobresaliendo él de entre el resto del elenco y opacando incluso a los directores de las mismas. Inclusive han pasado a la historia famosas expresiones de sus personajes, como aquella bien conocida de su filme Cuando los duendes cazan perdices: «¡La vieja ve los colores!».
Fue sumamente alabado por sus caracterizaciones y sus personajes han dado que hablar incluso muchos años después de las primeras emisiones de sus películas. El programa de televisión Peter Capusotto y sus videos cuenta con un personaje interpretado por Diego Capusotto llamado Bombita Rodríguez, que se cree está inspirado en el profesor Tirabombas o en el profesor Hippie, ambos de Sandrini.
El escritor peruano Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura en 2010, rememora a Sandrini en un pasaje de su novela ¿Quién mató a Palomino Molero?: «Lituma y el teniente habían estado en el cine, viendo una película argentina de Luis Sandrini, que hizo reír mucho a la gente, pero no a ellos».

El comediante mexicano Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, en sus memorias, dice de Sandrini: "Se trata de un argentino que debería tener residencia oficial en el Olimpo de los comediantes: el señor don Luis Sandrini, un actor en toda la extensión de la palabra, que lo mismo nos arranca carcajadas que lágrimas. Había sido mi ídolo desde la infancia y lo siguió siendo siempre".
Entre los premios y reconocimientos que obtuvo se cuentan el Premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina al mejor actor en 1950 por La culpa la tuvo el otro y una mención especial en 1949 «por su brillante actuación en el cine argentino», el Premio Cóndor de Plata al mejor actor cómico en 1950 por Don Juan Tenorio y Juan Globo, el Cóndor de Plata al mejor actor en 1954 por La casa grande y en 1972 por La valija, y el Premio Konex de Honor 1981, este último póstumo.

Ciclos - Serie El Beso - Claudio Tomassini Pinturas






























Nombre: Ciclos 
Técnica: Acrílico sobre Tela 
Medidas: 120 x 90 cm 

jueves, 21 de julio de 2016

El Trinche Tomás Felipe - Claudio Tomassini Retratos













































Cuando recibió la pelota, el jugador ya sabía lo que iba a hacer. Lo que desconocía era que estaba a segundos de que esa jugada lo transformara en uno de los mitos más grandes de la historia del fútbol argentino. Tomás Felipe Carlovich paró el balón, entonces, en un equipo que enfrentaba a la Selección argentina que se preparaba para el Mundial de Alemania 1974 y que lo tenía –hasta ahí– como un desconocido: había cinco futbolistas de Rosario Central, cinco de Newell’s, y él. El, un tal Carlovich, un 5 de Central Córdoba que recibió el pase para pensar, en milésimas de segundo. Y decidió: tiró un caño de ida y vuelta, los rosarinos terminaron 3-0 arriba a la finalización del primer tiempo y la rebeldía hizo que Vladislao Cap, entrenador de Argentina, le pidiera a Carlos Griguol y Juan Carlos Montes, los entrenadores rivales, que sacaran a ese muchachito y cuando le pidió a el que parara con el baile el solo contesto que solo quería diverstirse 


miércoles, 20 de julio de 2016

Agustín Pío Barrios Mangore Retrato Claudio Tomassini











































(San Juan Bautista de las Misiones, 1885 - San Salvador, 1944) Conocido también con su sobrenombre de Mangoré, es el guitarrista y compositor paraguayo de música clásica más reconocido. Comenzó a tocar la guitarra desde niño, con participaciones esporádicas desde los ocho años en la Orquesta Barrios, integrada por miembros de su propia familia. Dotado de gran facilidad para la música, alternaba el violín con la flauta y el arpa, aunque más adelante eligió la guitarra como su instrumento principal.
En 1910 inició los estudios de este instrumento con Antonio Giménez Manjón. Pronto logró conciertos en México y Cuba de la mano del mecenas Tomás Salomini. Tras proseguir sus estudios en Asunción, viajó por Argentina, Uruguay y Brasil. En 1925 se trasladó nuevamente a Brasil e inició luego un recorrido por todo el mundo. Aquel año se casó con Gloria, su inseparable compañera.
En 1930, aconsejado por empresarios artísticos con la idea de atraer más público, adoptó el seudónimo Nitsuga Mangoré, invirtiendo su nombre, Agustín, en Nitsuga, y utilizando el nombre de un cacique del siglo XVI. Se presentaba como "El cacique Nitsuga Mangoré, el Paganini de la guitarra de la selva paraguaya", con un extraño atuendo y maquillaje. Ello le valió fuertes críticas entre los especialistas, y cinco años más tarde abandonó esa imagen, aunque aún se lo recuerda con dicho seudónimo.
En 1933 inició su actividad como profesor en el conservatorio de San Salvador, aunque al año siguiente se vería interrumpida por la que fue su única gira por el Viejo Continente, que duró hasta 1936. A finales de la década de 1930 sufrió una crisis de sífilis y comenzaron sus problemas cardiacos. Falleció de un ataque al corazón a los 59 años en San Salvador, donde ejercía aún la docencia.
De la labor de Agustín Pío Barrios como compositor se destacan principalmente su versatilidad y su técnica. En su juventud recibió las influencias de Bach y Mozart; sin embargo, en otra vertiente de su producción, predominan los ritmos y melodías de música hispanoamericana. John Williams, el renombrado guitarrista australiano, lo calificó como el mejor compositor de todos los tiempos para la guitarra. Se estima que compuso más de trescientas obras (entre las que pueden citarse La catedral, Las abejas, Confesión, Danza guaraní, Mazurca apasionata), muchas de ellas perdidas.
Considerado como uno de los compositores hispanoamericanos más importantes del siglo, fue el primero en transcribir la obra de Bach para guitarra. Desde fecha tan temprana como 1910 dedicó atención a la grabación de discos, hasta llegar a la cifra de cincuenta registros sonoros. 

martes, 19 de julio de 2016

Algunas Frases - Serie El Beso - Claudio Tomassini Pinturas






























Nombre: Algunas Frases 
Técnica: Acrílico sobre Tela 
Medidas: 120 x 90 cm 

lunes, 18 de julio de 2016

Claudio Hugo Lepratti POCHO EL ÁNGEL DE LA BICICLETA - Claudio Tomassini Dibujos










































POCHO EL ÁNGEL DE LA BICICLETA 


Claudio Hugo Lepratti (Concepción del Uruguay, 27 de febrero de 1966 - Rosario, 19 de diciembre de 2001), conocido como «Pocho» y «El Ángel de la Bicicleta», fue un militante social argentino, asesinado en medio de la represión llevada a cabo por la policía de la Provincia de Santa Fe, durante la crisis de diciembre de 2001 en Argentina Pocho Lepratti era el hijo mayor de Orlando José Lepratti (1943-2004)3 y Dalis Bel,4 quienes tuvieron cinco hijos más. Cursó la escuela primaria y secundaria en Concepción del Uruguay. Entre 1983 y 1985 estudió Derecho en la UNL (Universidad Nacional del Litoral) como alumno libre. En 1986 ingresó como seminarista en el Instituto Salesiano de la localidad de Funes ―unos 15 km al oeste de Rosario― y eligió la carrera religiosa de «hermano coadjutor». 
En 1991 abandonó el seminario, fijando su domicilio primero en el barrio Empalme Graneros y un año después en el cercano barrio Ludueña, donde colaboró en la tarea de contención social de los adolescentes humildes del barrio, donde comenzó a participar activamente de las organizaciones de base, que durante más de veinte años promovió el sacerdote Edgardo Montaldo. Al mismo tiempo militaba gremialmente en la «cocina centralizada» de Rosario, donde fue delegado y participó de la histórica carpa como uno de los tantos trabajadores que fueron despedidos como represalia por su actividad sindical.
Participó y promovió la formación en más de veinte grupos de niños y jóvenes de las barriadas populares de Rosario, siendo la primera agrupación La Vagancia. Dio clases de guitarra en la música popular.5 Se encargó de la creación y redacción de la revista El Ángel de Lata.[cita requerida] Coordinó labores con otros grupos sociales, como el movimiento Chicos del Pueblo y con todas las comunidades eclesiales de base, como Poryajhú (‘piedad’ en guaraní), y el grupo Desde el Pie. Además participaba activamente como delegado de base de la ATE (Asociación Trabajadores del Estado) de Rosario y como congresal de la sucursal Rosario de la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina).
El sacerdote católico Edgardo Montaldo fue el referente religioso, social y ético que encontró Pocho Lepratti en su búsqueda de llevar al terreno de las realidades su opción por los pobres. Claudio era muy religioso, y mientras hacia su trabajo social citaba frases de Jesús, como por ejemplo: «Yo soy el pan de vida. El que venga a mí no va a tener hambre, el que crea en mí nunca va a tener sed» (Evangelio de Juan 6.35).
A fines de 2001, Pocho Lepratti trabajaba como auxiliar de cocina en el comedor de la escuela número 756 «José M. Serrano» del barrio Las Flores, un humilde barrio del sudoeste rosarino. El 19 de diciembre, en medio de la crisis del 2001, que terminaría con la caída del presidente Fernando De la Rúa, varios policías que llegaron desde la ciudad de Arroyo Seco ―a 30 km al sur de Rosario― comenzaron a disparar en el fondo de la escuela. Lepratti subió al techo para defender a los menores que en su interior se encontraban comiendo. Se asomó gritando:
¡Hijos de puta, bajen las armas que aquí solo hay pibes comiendo!
El uniformado Esteban Velásquez hizo fuego con su escopeta Itaka con balas de plomo, acertándole con una posta en la tráquea, lo que le causó a Lepratti una muerte instantánea.
El hecho motivó el procesamiento y posterior condena a 14 años de prisión para Esteban Velásquez, dictada por el juez de sentencia n.º 3, Ernesto Genesio, con el cargo de homicidio agravado por el uso de arma. Además, tanto Velásquez como la provincia de Santa Fe fueron condenados a resarcir económicamente a los familiares de la víctima por los daños y perjuicios causados, con 145 000 pesos (unos 50 000 dólares estadounidenses de 2009)
La Dirección de Asuntos Internos de la policía provincial había reconocido en un informe que «el asesinato del militante social Lepratti ocurrió fuera de la zona de saqueos y en los fondos de una escuela», y que «no se justifica haber efectuado los disparos reconocidos, ni siquiera en carácter intimidatorio».
Los policías acusados argumentaron que habían abierto fuego porque habían sido atacados a balazos por vecinos apostados en el techo de la escuela. El vehículo policial tenía efectivamente marcas de balazos, pero todos habían sido realizados a nivel del suelo. El juez Julio García condenó a otros cinco policías (Marcelo Arrúa, Rubén Pérez, Daniel Braza, Roberto De la Torre y Carlos Alberto de Souza) por falsedad ideológica y encubrimiento agravado, ya que «balearon y destruyeron el patrullero para simular un ataque y alegar que actuaron en su defensa».
Aparentemente una testigo recogió un cartucho naranja, que corresponde a la munición de plomo y lo entregó a los investigadores policiales, pero éstos le entregaron a la Justicia un cartucho verde, que corresponde a las municiones de goma.
Desde ese momento Lepratti se convirtió en símbolo de la resistencia de los sectores más vulnerables de Rosario.

El trabajo nos hace ascender como personas, mientras que la falta de trabajo nos incita a la violencia, a la droga, a la delincuencia.

domingo, 17 de julio de 2016

Adios maestro Carlos Nine











































http://www.carlosnine.com/

Benjamín Victor





















































http://benvictor.com/