jueves, 24 de mayo de 2012

HELENA PETROVNA BLAVATSKY - Claudio Tomassini Dibujo













































































Helena Petrovna Blavatsky nació en 1831 en el sur de Rusia (actualmente territorio de Ucrania). Escritora, teósofa y ocultista rusa. Fundadora del Movimiento Teosófico. 

Su familia pertenecía a la nobleza rusa y al quedar huérfana de madre, recibió educación bajo la supervisión de su abuela materna. Desde niña desarrolló facultades de clarividencia: podía leer la mente de las personas. Se interesó por el esoterismo, leyendo libros de la biblioteca de su bisabuelo, que habia sido masón a finales del siglo XVIII.

A los 17 años, en 1848 Helena se casó con Nikifor Vasilievich Blavatsky que trabajaba en Armenia, pero pocos meses después huyó de su casa, ya que el matrimonio no le dio la independencia que deseaba. Comenzó una vida de aventurera y de estudios, con una serie de viajes por Egipto, Turquia y Grecia: estudió magia en Egipto con un copto e ingresó a la sociedad secreta de Los Drusos del Libano. 

A los veinte años, en Londres, conoció a quien sería su Maestro espiritual, el mismo que se le aparecía en sus visiones, un iniciado oriental de Rajput, Mahatma M, o Maestro de Morya, entre los teósofos. En 1855 en su viaje a la India, llegó al Tibet, a través de Cachemira y Ladakh. Bajo la guía de su maestro, pasó un tiempo en monasterios, - fue la primera mujer occidental – estudiando la filosofía esotérica y metafísica. Curiosa, inquieta e inteligente, siempre ansiosa por encontrar la verdad absoluta, continuó viajando por Francia, Alemania, vivió en el Cáucaso donde tuvo experiencias sobrenaturales. 

Volvió por segunda vez a la India en 1868, vía el Tibet, donde se encontró con otro maestro Koot Hoomi o K. H. En 1875 estando en Nueva York fundó la Sociedad Teosófica junto al coronel Henry Olcott (1832-1907), el abogado irlandes William Quan Judge (1851- 1896) y otros miembros. Helena publicó en 1877, su primera obra “Isis sin velo”, donde exponía el desarrollo de las ideas ocultistas, orientales y esotéricas, desafiando las convenciones sociales e intelectuales de la época: afirmaba que recibía mensajes de sus maestros o Mahatmas. Atacaba el materialismo del cristianismo y los fallos de la teología cristiana. Ese mismo año tomó la ciudadanía estadounidense. Los beneficios de sus artículos publicados y de su libro lo envió a la Cruz Roja de Rusia para ayudar a los heridos en la guerra ruso-turca. En 1878 la sede de la Sociedad Teosófica se trasladó a la India, en Madrás, donde Helena y Olcott habían comprado una propiedad. 

Valiente, carismática, con espíritu de liderazgo, Helena dedicó su vida al estudio y transmisión de enseñanzas esotéricas, contribuyó al renacimiento de la espiritualidad, que tuvo gran difusión en muchos países. Pero fue muy controvertida, algunos no aceptaban sus facultades de clarividencia, fue acusada de fraude e impostora por los mismos miembros del grupo, y finalmBreve Biografía de Helena Petrovna Blavatsky ente dimitió del cargo de secretaria, marchándose a Europa en 1885 para no volver nunca más a la India. 

Estos agravios afectaron su salud pero siguió escribiendo y en Londres en 1888 publicó su obra maestra “La Doctrina Secreta”. A pesar del desprestigio fue capaz de atraer al Movimiento Teosófico, a personas como el inventor Thomas Edison (1847-1931) y los politicos hindúes Gandhi (1869-1948) y Jawaharlal Nehru (1889-1964); ha influido en numerosos escritores, filósofos, artistas y místicos. También fundó la Escuela Esotérica y publicó otras obras: "La llave de la teosofía" y “La voz del silencio”. Decía que: “Existe un camino, escarpado y espinoso, lleno de peligros de toda clase, pero aún asi es un camino que nos conduce al Corazón del Universo”.

Helena murió en Londres en 1891; sus últimas palabras fueron: “Mantengan la unión, no hagan que ésta, mi última encarnación, sea un fracaso”. 

Casi un siglo después, tras varios estudios, la Sociedad para la Investigación Psíquica en Londres, refutó todas las acusaciones en vindicación de la reputación de Helena Blavatsky.


"NO HAY RELIGIÓN MAS ELEVADA QUE LA VERDAD"