domingo, 27 de octubre de 2013

Salón de Arte Mario Iaquinandi













































Con el auspicio del Consejo Profesional y Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, el Salón de Arte MARIO IAQUINANDI, anuncia el Séptimo Recital de la temporada a llevarse a cabo hoy sábado a las 21.30 hs en la sala auditorio de Moreno 219, con entrada libre y gratuita.

Habrán de participar los escritores SUSANA MORENO y LUCIANO SÍVORI, la narradora MARI CHIESA, lectura de poemas con CLAUDIA DURANDO,el BALLET ALMA GITANA dirigido por MARINA DUPAK, la actriz LILIANA VICENTE, el joven cantante de tango GIANLUCCA PEZZUTTI y la actuación del DÚO FOLKLÓRICO LAS CHARABONAS.En el acceso a la sala se exhibirán obras del plástico CLAUDIO TOMASSINI.


“(Alfredo Mario Iaquinandi) Periodista, escritor, (músico y poeta) y letrista nacido en Bahía Blanca el 14 de marzo de 1937. En 1965 se radicó en Buenos Aires, desde donde inició su producción. Entre sus obras se cuentan Romance para una vereda, Réquiem para un tiempo niño, ´La historia de los dos, ´Mis sábados sin vos y fundamentalmente dos obras” (..) (puestas en música por Eladia Bláquez en) 1969: ´Contame una historia ´ y ´ María de nadie ´”.La sucinta descripción que hace Editorial Perfil en su libro “1880 – UN SIGLO DE HISTORIA –1980 TANGO – TOMO II – CRECIMIENTO Y AUGE” de Mario Iaquinandi, queremos completarla con opiniones algunos de sus colegas y parte de su obra.


“Al decir de MARIO IAQUINANDI, ´La diferencia sustancial entre ´vivir´ y ´sobrevivir´ estriba en hallarle – o no – su sentido a la propia existencia. Desde ese enfoque y siendo aun muy joven, él supo descubrir el verdadero sentido de su vida y proyectarlo sin vacilaciones a un objetivo de múltiples aristas, como es la creación literaria” (..)

“Bahiense por origen, su consanguinidad con lo rotundamente vivencial lo impulsó a buscar en la ciudad de Buenos Aires un territorio fértil para la cristalización de sus inquietudes. De tal modo radicado en la Capital Federal a comienzos de 1965, identificose plenamente con ella en poco tiempo, obteniendo, consecuentemente, los estímulos necesarios para acrecentar su obra día tras día.

Siendo también músico y culto del género ciudadano, no resultó extraño que esa condición, sumada a la de poeta, le ganara la amistad de talentos firmemente consagrados: Nira Etchenique, Homero Expósito, Julio Camilloni, Margarita Belgrano y Edmundo Rivero.” (..)

“Su preocupación por el rescate y la maduración de la obra tanguística lo llevó a integrar el Movimiento Renovador de los años ´60, junto a Héctor Negro, Osvaldo Avena y otros. En 1970 fue reconocido por la República de Uruguay como el Mejor Autor Rioplatense de ese año, por la trascendencia de su obra en ambas orillas.” Sara Reboul, poeta, periodista, autora de “ Este todo absoluto” y otras obras)

“La elección poética de Mario Iaquinandi, se inscribe en el espacio y el tiempo de una religión muy argentina: la gran ciudad y la música de esa gran ciudad”. (..)

“Lo mejor de Mario Iaquinandi respira hacia los labios tangueros; es allí donde cobra toda su intensidad y donde la belleza de las imagines reúne a la tradición con el individuo: secreto de cualquier cultura, por más que giman las academias y las fláccidas musas de círculo literario”. (..)

“Mario Iaquinandi se encadena a las curvas imperativas del tango. Cuando las elude, lo mejor subsiste por evocación y oficio. Imágenes que se subordinan a una totalidad extraña pero anidando en su matriz el origen mitológico, el canto porteño; así sucede.”(..)

“Esta selección poética obedece a las tradiciones de la vida. Con respeto y amor hemos recoletazo todo aquello que el ir y venir de la existencia dejó incólume.”
“•Desestimamos las cronologías y las construcciones cejijuntas”. (..)
“Lo mejor suyo: la poesía de Mario. Más allá del dolor y la metamorfosis, sigue en pie tras los cielos y calles para el difícil arte de trasnochar. Esta vez – supongo – hallará acompañantes. A vivir con él, entonces”.

-“La vida comulga en cada uno con su equilibrio ciego y hay que aceptar su estado, aunque no nos convenza del alma para afuera” (“Estado de vida” de Mario Iaquinandi)

(Extractado del prólogo escrito por José Pupko del libro “Cantos del habitante” de Mario Iaquinandi,)