domingo, 16 de febrero de 2014

MIÉRCOLES, 12 DE FEBRERO DE 2014 Se fue un grande Santiago Feliú







































Santy

Suena el teléfono a las cuatro de la mañana y pienso que ojalá sea un equivocado. Desde una conciencia adormecida el instinto de conservación lanza ese pensamiento. Si esa llamada no es error ¿qué buena noticia te pueden dar a las cuatro de la mañana? El instinto no traiciona, no miente, viene de un lugar ignoto pero corta como navaja, porque cuando escucho Aurora y después “cuándo fue”, ya la cabeza está en Vicente, que está en Guatemala, en algún accidente de avión o carretera, en un atentado loco.

Pero no es avión ni carretera ni atentado ni Vicente. Es Santiago, el más joven, a quien hace una hora se lo llevó un infarto.

Ayer mismo borré la carpeta donde le puse una selección de fotos de su boda. ¿Por qué llevaba días pensando en él?

Muchas malas palabras se me ocurren. Muchas. “Son tantas, que se atropellan”.

Silvio Rofriguez

http://segundacita.blogspot.com.ar/2014/02/santy.html

Cuando en tu afán de amanecer

(Santiago Feliú)
Te llevo en mis cantares como un río
que late de mi pecho hasta tu boca,
y bésote la vida cada vez que se estremece
esta montaña de ansiedad que me enloquece.

Te llevo a flor del pecho entre las manos
cavando hacia lo intenso de tu dicha,
y poco se hace todo lo que merma mis sentidos
cuando en tu afán de amanecer me cultivo.

Y encuéntrome a cada paso de tu amor febril,
en cada poro de mi porvenir que va a vivir
hasta donde mi voz sepa existir por otra voz
que sólo dé palomas, será para ti,
para mil más.

Y siempre sol, mi voz le trepará a todo el amor,
todo el ardor que nazca de mi andar
por este azar de total convulsión,
loca y terrible convulsión que quiere estallar
con un loco final para ti,
para mil más.

Resonará la vida en cualquier existencia,
un canto y la verdad serán las riendas
de un universo pleno y decidido por los hijos
de una tremenda humanidad que construimos.
(1981)