sábado, 6 de septiembre de 2014

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota fue una banda argentina de rock, oriunda de la ciudad de La Plata y liderada por Carlos Alberto Indio Solari y Skay Beilinson. Es considerada una de las bandas más importantes del rock argentino, y una de las más influyentes del rock en español.

La banda creó con su música una original estética del rock, alcanzando masividad sin entrar en el circuito cultural oficial; manteniéndose independiente de la industria musical y transformándose en la única banda que, por principios, jamás se apoyó en los medios para difundir su trabajo. En general los recitales eran promovidos por el «boca en boca». Por este motivo siempre fue una banda que estuvo al margen de festivales, reconocimiento médiatico o premiaciones, solo la Fundación Konex reconoció su trayectoria en 1995 con un Diploma al Mérito y en 2005 con el Premio Konex de Platino a la mejor banda de rock de la década, compartido con Divididos.

Su obra siempre estuvo marcada por las metáforas en sus letras, la cultura, el vanguardismo en su puesta en escena y un imperante misticismo en sus obras gráficas. Representa un paradigma contracultural, reforzado y marcado por su producción independiente.

Musicalmente se destacan por sus instrumentales sumamente creativos, por una primera guitarra siempre presente ―ejecutando riffs y solos― en combinación con la voz y con agregados de otros instrumentos, tales como el saxofón, el violín, la trompeta, el piano, la armónica o percusión en varias de sus canciones.

La banda se originó en La Plata en 1976. Descendiente directa de La Cofradía de la Flor Solar, en un principio no tenía ni nombre ni integrantes fijos, sino que alrededor de quince músicos se alternaban en los instrumentos. Los tres pilares fundamentales para la gestación de la misma serían el Indio Solari (voz), Skay Beilinson (guitarra) y Carmen Castro La Negra Poly (mánager y sostén), además de contar con la presencia de Ricardo Cohen, Rocambole, como director artístico de la agrupación. En las primeras presentaciones la banda incursionó por otros géneros además de lo estrictamente musical, tales como la puesta en escena de números de teatro y ballet. En presentaciones en el teatro Lozano de La Plata se repartían buñuelos redonditos de ricota al público, cuya receta era de Patricia Rey, lo cual radicaría posteriormente en la designación del nombre del grupo.

En 1978 realizaron su primera presentación en Buenos Aires, con el reconocido guitarrista Conejo Jolivet, quien oficiaba de primera guitarra, y el tecladista Roddy Castro quien además facilitó su lugar en las míticas salas de ensayo del subsuelo de la Av. Corrientes casi Av. 9 de julio. Posteriormente siguieron tocando en teatros under hasta 1979, año en el que la banda decidió interrumpir momentáneamente sus shows. En 1981 el grupo retomó el rumbo de los pubs, para llegar a grabar su primer demo profesional en 1982: «Nene, nena», «Mariposa Pontiac», «Superlógico» y «Pura suerte» fueron las canciones registradas en RCA, que logran una importante difusión en las emisoras FM porteñas. Para ese entonces también se habían unido a la banda el grupo de coristas Bay Biscuits (Fabiana Cantilo, Viviana Tellas e Isabel de Sebastián). También participaba el periodista Enrique Symns, recitando y monologando en la introducción del espectáculo.

A partir de 1982 el grupo experimentaría un crecimiento en la convocatoria de sus shows, fomentado principalmente por el «boca a boca» de sus fans.

Una es imparcial, trata de no tomar partido por nadie, pero a veces es imposible. El grupo que más me interesó en los últimos tiempos hace un recital y quiero que lo sepan. Y además porque es muy difícil que se enteren por otro medio, ya que estos delirantes tipejos no publicitan un cuerno nada de lo que hacen. Las noticias 'se corren' y los teatros se llenan.
Gloria Guerrero, revista Humor (diciembre de 1982)

En diciembre de 1984 grabaron Gulp!, su primer álbum de estudio, en los estudios de MIA con Lito Vitale como operador y músico invitado. El dinero para esta producción independiente provino de un pozo común formado por un porcentaje de las ganancias de cada show. La distribución comercial corrió por cuenta de Carmen Castro (la Negra Poly) quien desde sus inicios fue la mánager del grupo:

Si un productor quiere ocuparse de Patricio Rey en grabaciones, o en lo que sea, está invirtiendo una cantidad. Y para resarcirse de lo que invirtió deberá vender a Patricio Rey de alguna manera que no tiene absolutamente nada que ver con lo que Patricio Rey quiere hacer.
La Negra Poly (Carmen Castro)

A casi ocho años de su nacimiento Los Redondos comenzaban a ser conocidos masivamente, con canciones como «Barbazul versus el amor letal», «La Bestia Pop» y «Ñam fri frufi fali fru». Oktubre publicado en 1986 fue su segundo álbum de estudio, publicado apenas dos años después del anterior, fue lo que terminó de lanzarlos a la masividad. Los éxitos más relevantes de este álbum fueron «Semen-up», «Fuegos de octubre»5 y «Jijijí», esta última ha sido catalogada popularmente como «el pogo más grande del mundo» (en alusión al fervor que la canción genera en los espectadores cuando es tocada en vivo), y ocupa el quinto lugar en una encuesta realizada por la revista Rolling Stone, acerca de las 100 canciones más destacadas del Rock Nacional.6 A su vez este álbum es posiblemente el de mayor contenido ideológico explícito que haya hecho la banda, el título y el arte gráfico que acompañaba al mismo hace una clara referencia a la Revolución de octubre de 1917 que tuvo lugar en Rusia

El 19 de abril de 1991 vuelven a presentarse en Obras Sanitarias, tras algunos incidentes ocasionados por fanáticos, la Policía detiene a unas cuarenta personas por averiguación de antecedentes entre las que se encuentra Walter Bulacio, el mismo es abandonado por la policía doce horas después del arresto en una ambulancia del Cipec. Tras pasar horas de detención en condiciones de dudosa legalidad y cinco días en coma, muere en medio de declaraciones contradictorias. La carátula pasa de «muerte por lesiones graves» a «muerte dudosa», pero los culpables no aparecen pese a varias marchas de repudio organizadas por fanáticos (sin la presencia oficial del grupo). Desde ese entonces, un nuevo cántico es incorporado por el público: «Yo sabía, yo sabía, a Bulacio lo mató la Policía».

Para fines de ese año Patricio Rey se vuelve a presentar en Obras con su nueva placa: La mosca y la sopa (1991). En el disco, firmada por Patricio Rey (y escrita por el Indio) aparece una fábula alusiva al incidente. Para esta ocasión Lito Vitale es invitado nuevamente en el piano en la canción «Blues de la artillería». El álbum marcó un éxito masivo estando varios meses en los primeros puestos de las radios argentinas. Tal repercusión se hizo materia por canciones como «Mi perro dinamita» (un rock and roll con base boogie-woogie y una letra muy singular) y «Un poco de amor francés», un rock de pulso suave, en base a un riff en la guitarra y un instrumental final basado en el saxofón, que contiene una de las pocas letras basada en una relación íntima.

Asimismo el álbum logra una gran repercusión con temas como «Queso ruso» el cual representa una crítica a la participación de Estados Unidos en la Guerra del Golfo9 o «Fusilados por la Cruz Roja» una crítica abierta a los abusos por parte del estado y la policía a los ciudadanos.

A partir de estos años comienza a gestarse una rivalidad entre los seguidores de Los Redondos y Soda Stereo debido principalmente al estilo musical contrapuesto que estas bandas mantenían y a las clases o estratos sociales a los que estaban dirigidas, lo que deriva es una división entre «Ricoteros» y «Soderos» (nombre despectivo con el que se refieren a los fans de Soda Stereo)10 Sin embargo, esta rivalidad es infundada. El mismo Indio Solari ha declarado en ocasiones ante la prensa escrita que jamás tuvo ningún entredicho con ningún integrante de Soda Stereo. Gustavo Cerati admitió haberse sorprendido ante esta reacción de su público para con una banda de la talla de Los Redondos.

En una entrevista concedida a la revista Rolling Stone el 2 de junio de 2008, Solari da más datos acerca de su posición con respecto a Soda Stereo. En la nota, Solari respondía preguntas enviadas por el público. Una de ellas indagaba sobre su relación con Soda, más precisamente si a Solari le gusta algún tema de Soda Stereo. La respuesta del Indio fue esta:

«Ella usó la cabeza...» ¿Cómo es? [por «Ella usó mi cabeza como un revólver»]. Esa está buena. Me gusta la producción que tiene. Suelo ver de los otros la cosa acabada. Por eso me cuesta elogiar, porque por ahí la música es buena pero la lírica es una cagada, o al revés. Cerati me gusta más como violero que como otra cosa. Las letras no me significan nada. Probablemente no haya habido que decir nada, creo eso también. Creo que tiene esos vicios de que las palabras que suenan bien van al frente. De todos modos, me parece un gran violero, y Soda Stereo una banda de la reputa madre. La producción musical no es lo que yo haría: esas cosas muy aéreas, muy etéreas, muy modernosas, no es lo que yo disfruto. "Ella usó mi cabeza como un revólver" me gusta por esa mezcla de chelos que, en un grupo de rock, me parece muy atractiva. Ese fraseo rítmico que tiene, esos compases mordidos. Después la letra no sé qué mierda dice, no me importa, pero por lo menos no arruina la canción. Tiene una voz linda Cerati. Yo le pondría menos reverb. Pero si a él le gusta así... Estamos hablando de cosas que a uno no le gustan como para ser seguidor, pero sabemos que hasta un reloj descompuesto da dos veces por día la hora justa. Todo el mundo tiene derecho a hacer algo bien en esta vida y yo creo que por algo los Soda Stereo son la banda que son internacionalmente, y se bancaron y tuvieron los huevos de ir a hacer toda esa época de festivales y playbacks en televisión.
Indio Solari
Mucho más tarde, el Indio desmiente aquel mito de la rivalidad entre Los Redondos y Soda Stereo:

Siento mucho dolor y conmoción, más frecuentemente de lo que la gente cree. Muchos pensarán eso por la famosa rivalidad que en mi caso nunca existió, y supongo que en el caso de él tampoco. Pelotudeces que tienen que ver con las diferencias, como Boca-River, que existen para alimentar ese vértigo del consumo de las cosas, pero generalmente eso no pasa en la intimidad.

En 1993 retornaron con la presentación del álbum doble Lobo suelto-Cordero atado, con la participación de varios amigos como el guitarrista Gabriel Conejo Jolivet, guitarrista que tocó en la banda en 1978 y el coro femenino Las Blacanblus, con dichos invitados llenaron el Estadio Tomás Adolfo Ducó de Huracán, convocando a más de 80 000 personas los días 19 de noviembre presentando Lobo Suelto y el 20 de noviembre presentando Cordero Atado. En este álbum se destacan: «Rock para el Negro Atila», «Yo caníbal», «Caña seca y un membrillo» y «Un ángel para tu soledad» presentando un rock más dinámico con ciertas innovaciones que mejoraban la calidad del sonido del álbum. Se incluyen también canciones experimentales como «Invocación», «Capricho magyar» y «Soga de Caín».

En 1994, basados siempre la publicidad del «boca en boca», inician una gira por distintos lugares del Gran Buenos Aires (Huracán y Mar del Plata entre otros). Debido a los incidentes registrados en el recital en el club porteño, la banda decidió realizar una gira por el interior del país, y se anuncia una presentación en la ciudad santafesina de San Carlos, en agosto de 1995. Para la fecha del show, la capacidad hotelera había sido totalmente saturada y hordas de fanáticos se instalaban en carpas en las afueras de la ciudad. Realizaron dos shows en una discoteca con capacidad para 3000 personas que fue totalmente colmada.5 Luego de los shows en San Carlos, la banda repitió en Mar del Plata en octubre y cerró el año pisando por primera vez tierra entrerriana, más precisamente en Concordia en la discoteca Costa Chaval los días 8 y 9 de diciembre.

En 1996 sale a la venta uno de sus álbumes más oscuros, y a la vez uno de los más populares, Luzbelito, con canciones como: «Luzbelito y las sirenas», «¡Me matan, limón!», «Juguetes perdidos» y «Mariposa Pontiac/Rock del País», esta última, junto con «Blues de la libertad», fueron compuestos durante la primera época del grupo. Existen grabaciones como la del teatro Margarita Xirgu donde «Mariposa Pontiac» es parte del show, al igual que «Blues de la libertad». Este sería el último álbum hiteros de la banda. Sus seguidores, que se suelen identificar como «las bandas», reclamaban la presencia del grupo sobre algún escenario. Por lo tanto, en junio de ese año (1996) se fija la cita en discoteca Go! de Mar del Plata. En esa oportunidad, el público llegó a la ciudad desde muy temprano y desde Buenos Aires se organizó la salida de los famosos trenes ricoteros. Una de las características de este álbum fue su presentación en una caja de cartón, con sonidos de alta calidad y fidelidad y con grandes obras de arte a cargo de Rocambole. Finalmente ese año cerrarían con dos fechas en el mes de octubre los días 26 y 27 en el Estadio Polideportivo de Mar del Plata y en el Estadio 15 de abril de Unión de Santa Fe el día del cumpleaños de la banda, 28 de diciembre.

La polémica los vuelve a encontrar a raíz de un decreto del intendente de Olavarría (Eseverri), que prohibió los recitales programados para el 16 y 17 de agosto de 1997. Tal situación hizo posible que la banda brinde una conferencia de prensa televisada en directo por primera vez en su vida, explicando las razones y dando la nueva fecha y lugar de los recitales. Finalmente el show se realizó sin incidentes en Tandil ante 21 000 personas, que soportaron una intensa lluvia durante todo el concierto. Ese mismo año realizan un recital en Villa María (provincia de Córdoba), durante el ingreso se producen serios desmanes a raíz de las 12 000 personas que asistieron, ya hartos de este tipo de situaciones, Solari comenta antes de comenzar el show: «Estos quilombos no hacen otra cosa que acelerar el fin de la banda». El cierre de año fue el 13 de diciembre de 1997 esta vez llegaría el turno del Estadio de Colón de Santa Fe el Estadio Brigadier General Estanislao López. Otra vez lluvia. Y más de 20 000 seguidores incondicionales en un nuevo tradicional encuentro con Patricio.

En el año 1998 llamaron nuevamente a Conejo Jolivet, para incorporarse definitivamente a la banda. Toca casi todas las canciones del concierto en Racing Club, al que asisten 120 000 personas. Al mismo tiempo graban junto al asistente de la banda El Soldado un álbum llamado Tren de Fugitivos, en el que participan Skay, Semilla, Sidotti, Dawi, Indio y Conejo, con gran repercusión under.

Para 1998 también en los shows de Racing se incorporó a la banda, como miembro estable Hernan Aramberri en batería (quien trabajó progresivamente a partir de Lobo suelto, cordero atado, 1993, programando sampers).17 18 Ese mismo año salió a la venta Último bondi a Finisterre, un álbum que representa un giro musical en su carrera gracias a la incorporación de sonidos digitales y samplers.

Nos dimos el gusto de hacer un producto no estándar. Este trabajo del sonido, que parece una novedad, en nuestros demos está hace mucho. Yo ya componía a partir de la computadora y el sampler y después reemplazaba la programación por la banda, pero quedaban muchas texturas por el camino. Ahora decidimos dejar las cosas sin que el pulso rockero de Los Redondos se apoderara de todo el asunto. Y, en realidad, el acto fundacional tiene que ver con Luzbola, que es nuestro estudio propio. La tecnología te permite plagiar, secuestrar sonidos y eso es rico porque amplía el campo posible de la música. Para nosotros, a esta edad sería un castigo tener que estar todos los sábados «chan-chan-chan». Eso ya es trabajar de uno mismo, hacer de clásico.
Carlos Indio Solari.19
Este material fue presentado las noches del 18 y 19 de diciembre en el estadio de Racing Club de Avellaneda, totalizando 90 000 espectadores.

En abril de 2000 realizaron dos recitales en el estadio de River Plate; la asistencia al evento, fue de más de 70 000 espectadores cada noche, lo convirtió en uno de los shows pagos más exitosos de Argentina, y marcó, quizás, la cima de su popularidad.20 Durante este recital se sucedieron acontecimientos violentos que terminaron con varios heridos de arma blanca, lo cual llevó a la banda a parar el show un instante al enterarse de la noticia, para comunicar a todo el público presente lo sucedido.21 Este hecho llevó a que la banda se planteara dejar de tocar.

A finales de ese año se puso a la venta Momo Sampler, un álbum completamente «artesanal», según el propio Solari, ya que la misma banda (no se contrató a ningún artista ni empresa para estos trabajos) se encargó de todo el diseño exterior del disco.[cita requerida] Esta, su última producción discográfica, fue mezclada en parte en Nueva York y ahonda más en la experimentación con samplers, del cual toma parte del nombre. Este disco siguió la línea que había comenzado a trazar Último Bondi a Finisterre, con sonidos más elaborados, una mayor participación de computadoras y aparatos digitales. En este disco solamente grabaron Solari, Aramberri y Beilinson, ya que se utilizaron los sonidos sampleados de Sidotti, Dawi y Bucciarelli.

Para la presentación del último trabajo, el grupo cruza la frontera con la República Oriental del Uruguay y lo presenta en el Estadio Centenario de Montevideo, los días 22 y 23 de abril de 2001. En cada recital asistieron alrededor de 22 000 personas y en un ambiente de total normalidad.

El último concierto de la banda se llevó a cabo en el estadio Chateau Carreras, en la provincia de Córdoba, durante el mes de agosto de 2001 y contó con la presencia de cerca de 40 000 espectadores. Al show le siguieron varios meses de silencio, hasta que finalmente, Skay y la Negra Poly anunciaron que «al menos por un tiempo», Patricio Rey permanecería en silencio.

l Doce o el Sultán ―llamado Edgardo Gaudini― vivía en Gonnet (provincia de Buenos Aires) donde conoció a sus vecinos, los hermanos Beilinson, a Solari y a Fenton, que tenían un taller de estampado de telas y ropa. Gran cocinero y excelente anfitrión, se hicieron amigos y el Doce ―que fue bautizado así porque se presentaba como docente― se hizo vendedor de esa ropa. Según cuentan, una de sus especialidades culinarias fueron unos buñuelos pequeños de ricota, redonditos, que había extraído de un libro de la ecónoma Patricia Rey. Buñuelos que terminaron bautizando al grupo que en esos momentos, estaba en plena gestación.

El establecimiento definitivo del nombre surgió por necesidad. En cierta ocasión la banda se tenía que presentar en un boliche en la ciudad de Salta (a principios de 1978) para pagar deudas contraídas con el dueño, quien quiso pegar unos afiches para promocionar el show. Así, en una rápida decisión, se optó por homenajear a los manjares que entregaba la banda en cada una de sus extrañas presentaciones.[cita requerida]

Se lo recuerda disfrazado de Sultán repartiendo sus redonditos de ricota en los míticos recitales del teatro Lozano. Esa es la imagen que trascendió y por eso los devotos fans del grupo de Skay y el Indio, lo recuerdan como el Sultán.

Patricio Rey es un personaje que forma parte del imaginario de la banda de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Usualmente se confunde este personaje con Carlos El Indio Solari, vocalista y letrista del conjunto.

Si bien en algunas entrevistas los integrantes de la banda hablaban sobre el personaje como un sujeto que los ayudó económicamente en sus comienzos, que tenía mucho poder y que cada tanto se comunicaba con ellos; se supone que «Patricio Rey no existe; Patricio Rey son todos», tal como lo definió Solari.22

Como parte del complejo espectáculo circense que el conjunto musical desarrollaba en sus primeros años, El Indio Solari transmitía los gnómicos mensajes de Patricio Rey, el secreto ideólogo y mentor del grupo, a sus seguidores que personalizaban cada espectáculo con cantitos como «Los Redondos / son un sentimiento, / no se explica, / se lleva bien adentro / y por eso te sigo a donde sea, / soy redondo hasta que me muera».




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