jueves, 2 de octubre de 2014

Mercedes Simone







































En el día de su fallecimiento recordamos a esta prestigiosa cantante conocida como "La Dama del Tango". Mercedes también participó de la primera película sonora del cine nacional.

Fue, para muchos, la más importante voz femenina que dio el tango, o al menos la más representativa y ecléctica. Lamentablemente, su discografía es relativamente escasa, al menos en relación a su trascendencia, agravado esto por la irregular calidad de su repertorio, en el que mezcló el tango, la milonga y el vals porteño con diversos géneros campestres o exóticos, vinculados a su proyección continental. Su apogeo se situó en las décadas del '30 y del '40. Principal destinataria de su arte era la amplia clase media urbana, a la que brindaba su estilo emocional pero refinadamente contenido. Concordantemente, rehuyó el repertorio lunfardo (argot de Buenos Aires) y cultivó un romanticismo ingenuo.

Mercedes Simone nació en Villa Elisa, pequeño pueblo desde donde su familia se mudaría a la cercana ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, donde comenzó a cantar en el coro de su colegio. De adolescente fue vendedora de tienda y luego, al emplearse en una imprenta, conoció a quien sería su marido, el guitarrista-cantor Pablo Rodríguez, quien los fines de semana recorría los pueblos cercanos para ganar algún dinero adicional con su arte.

Un reconocido cantor y compositor de la época, Alfredo Pelaia, aconsejó a Rodríguez que incluyera a Mercedes en sus presentaciones. Llegado 1926, pocos años después de su casamiento, ella debutó profesionalmente en la confitería Los Dos Chinos de la austral ciudad de Bahía Blanca, en el límite entre las pampas y la Patagonia, con su esposo como acompañante. Tras algunas presentaciones en provincias, inició su carrera en Buenos Aires, cantando en el principal café de la ciudad: el Nacional, de la estratégica calle Corrientes, secundada por las guitarras de su marido y de Reynaldo Baudino.

Radicada en Buenos Aires, fue contratada para actuar en varios teatros, donde la descubrieron gerentes de Radio Nacional (que más tarde se llamaría Belgrano), por cuya onda actuó durante seis años. Al disco llegó el 15 de diciembre de 1927, grabando los tangos “Estampa rea” y “El Morito” para el sello Víctor, con acompañamiento de guitarras. Grabó en total más de 240 temas para diversos sellos: el mencionado Víctor y también Odeón, Sonolux de Colombia, T.K. y H y R. Actuó en radios y escenarios de todo el continente, alcanzando especial popularidad en México, Colombia, Venezuela, Cuba, Chile y Brasil.

Simone perteneció a la rica generación de cancionistas surgidas a mediados de los años '20, un grupo jamás emulado que señaló el comienzo de la historia de la mujer en el tango. Relativamente para la misma época surgieron cantantes como Azucena Maizani, Rosita Quiroga, Libertad Lamarque, Ada Falcón y otras, con tesituras muy diferentes. De entre todas ellas, Simone se distinguió como la más universalmente tanguera. Con su equilibrio, su registro de mezzo-soprano, su ritmo lento y su perfecta dicción adquirió las dimensiones de un modelo.

Entre sus versiones antológicas pueden destacarse “La marcha nupcial” y “Milonga sentimental” de 1932; “La última cita”, “Mía” y “Cuatro palabras” de 1933; “Esta noche me disfrazo” y “Esquinas porteñas” de 1934; “Será una noche” y el vals “Náufrago” de 1936; “Milonga triste” de 1937; “Abandono”, “Caricias”, “Carnaval de mi barrio”, “Vieja amiga” y “Media vida” de 1938; “Claudinette” de 1942; “Barrio de tango” y “Garúa” de 1943, y “Cada día te extraño más”, “Verdemar”, “Motivo sentimental” y “Otra noche” de 1944.

Simone fue acompañada en sus grabaciones, y en diversas emisiones radiales, por integrantes de la Orquesta Típica Victor, por el Trío Típico dirigido por Sebastián Piana, por la orquesta de Juan Carlos Cambón, por la de Cristóbal Herreros en Colombia y por la orquesta de Emilio Brameri.

También grabó con las orquestas de Franciso Lomuto y Adolfo Carabelli.

Interviene en el cine en el primer largometraje sonoro argentino: Tango, de 1933, donde interpreta su tema “Cantando”. Posteriormente actuó en muchas otras películas que no perduraron. Compuso los tangos “Oiga agente”, “Inocencia” y “Zapatos blancos”, y le pertenecen letra y música de “Cantando”, “Incertidumbre [c]” y “Tu llegada”, entre otros.