jueves, 21 de julio de 2016

El Trinche Tomás Felipe - Claudio Tomassini Retratos













































Cuando recibió la pelota, el jugador ya sabía lo que iba a hacer. Lo que desconocía era que estaba a segundos de que esa jugada lo transformara en uno de los mitos más grandes de la historia del fútbol argentino. Tomás Felipe Carlovich paró el balón, entonces, en un equipo que enfrentaba a la Selección argentina que se preparaba para el Mundial de Alemania 1974 y que lo tenía –hasta ahí– como un desconocido: había cinco futbolistas de Rosario Central, cinco de Newell’s, y él. El, un tal Carlovich, un 5 de Central Córdoba que recibió el pase para pensar, en milésimas de segundo. Y decidió: tiró un caño de ida y vuelta, los rosarinos terminaron 3-0 arriba a la finalización del primer tiempo y la rebeldía hizo que Vladislao Cap, entrenador de Argentina, le pidiera a Carlos Griguol y Juan Carlos Montes, los entrenadores rivales, que sacaran a ese muchachito y cuando le pidió a el que parara con el baile el solo contesto que solo quería diverstirse